Después de meses de incertidumbre, este fin de semana se confirmó que Sebastián Menéndez apareció con vida. El joven, desaparecido desde el 4 de septiembre de 2025, fue localizado en Hidalgo, donde actualmente se encuentra detenido.
Sebastián, originario de Veracruz y de 18 años cuando se reportó su desaparición, viajó de Querétaro a Jalisco por una supuesta oferta laboral. La última vez que se le vio fue en la Nueva Central Camionera de San Pedro, en Tlaquepaque. Desde entonces, su familia no supo nada hasta ahora.

El colectivo Buscándote Luis Alan SM informó que el joven fue reclutado por un grupo del crimen organizado y, por un hecho que no ha sido aclarado, terminó siendo juzgado y detenido en Hidalgo. En su publicación señalaron que fue engañado con una falsa promesa de trabajo y que esa condición no habría sido considerada en el proceso en su contra.
Hasta el momento, las autoridades no han dado mayores detalles sobre el caso ni sobre la situación jurídica en la que se encuentra.
El contexto alrededor de esta historia es delicado. En diciembre pasado, su madre, Beatriz Uscanga, fue interceptada y agredida por un grupo de hombres que la golpearon y amenazaron presuntamente por su labor de búsqueda en Jalisco junto a otras madres.
La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México condenó la agresión y advirtió que no se trata de un hecho aislado, sino de un escenario de creciente hostilidad contra madres y colectivos que buscan a sus familiares.
Por su parte, Artículo 19 ha insistido en que las autoridades deben reconocer formalmente la labor de las madres buscadoras para que cuenten con medidas de protección acordes al riesgo que enfrentan.
La noticia de que Sebastián está con vida da un respiro en medio de un panorama complicado, pero el caso todavía deja pendientes muchas explicaciones oficiales y un llamado claro a garantizar seguridad para quienes siguen buscando a los suyos.









