Cuba 🇨🇺 a 11 de mayo del 2026 º⛽🇨🇺 Cuba empieza a vivir una insólita apertura del mercado de combustibles en medio de la crisis energética.
Reuters revela que la gasolina llegó a venderse en el mercado negro hasta en 38 dólares el galón, almacenada incluso dentro de pequeños apartamentos, mientras empresas privadas promocionan diésel en Instagram al ritmo de reguetón.
🇺🇸 Una excepción a las sanciones estadounidenses permite exportar combustible destinado al sector privado cubano. Entre febrero y mayo habrían entrado unos 900.000 barriles desde EEUU, suficientes para cubrir apenas unos nueve días de las necesidades energéticas del país.
🏪 Restaurantes, comercios, taxis y otras empresas privadas están accediendo a ese combustible, mientras casi 200 compañías cubanas ya habrían recibido autorización para distribuirlo al por mayor.
⚡ Durante los apagones, algunos negocios privados permanecen iluminados gracias a generadores, mientras gran parte de la población sigue dependiendo de un transporte público prácticamente paralizado.
💰 El problema es el precio: con un salario estatal promedio de unos 10 dólares mensuales, el combustible importado resulta inaccesible para la mayoría de los cubanos y está profundizando las desigualdades.
🏭 Cuba también aprobó su primera inversión extranjera dedicada a importar y vender combustible y prepara reformas que podrían abrir parte del sector energético a empresas privadas y extranjeras.
⚠️ Sin embargo, hay una contradicción importante: el combustible privado todavía debe pasar por puertos, depósitos y parte de la infraestructura controlada por el Estado. Expertos advierten además que existe poco monitoreo para garantizar que el combustible estadounidense termine exclusivamente en manos del sector privado.
📌 Seis décadas después de las nacionalizaciones de Fidel Castro, la crisis y la presión estadounidense están obligando al régimen a abrir grietas cada vez mayores al capital privado en uno de los sectores más estratégicos de la economía.









